Más allá del marcador: por qué el fútbol necesita música
Cada cuatro años desde hace algunas décadas, el mundo protagoniza uno de los rituales colectivos más extraños jamás inventados... Millones de personas interrumpen o transforman sus rutinas para observar cómo veintidós individuos persiguen una pelota durante noventa minutos para finalmente ganarse un trofeo. Algunos celebran como si hubieran conquistado un imperio. Otros sufren como si el destino de la humanidad dependiera de un partido y la victoria de su equipo preferido. Incluso unos cuantos terminan convencidos de que existe una conspiración internacional contra su selección. Pero cuando pasan los años ocurre algo curioso. La mayoría olvidamos alineaciones. Olvidamos resultados. Olvidamos quién marcó algún gol decisivo... Sin embargo, muchas veces lo que sí recordamos perfectamente es la música... El negocio de las emociones Durante mucho tiempo el deporte fue simplemente una competencia de alto rendimiento. Luego llegó la televisión. Después llegaron los patrocinadores. Más ta...





